
Es curioso como a veces situaciones tristes pueden dar vida a cosas maravillosas. Fashawn es una de esas curiosas maravillas. En 1988 nace en California Santiago Leyva, hijo de un padre encarcelado y de una madre luchando contra una adicción a las drogas. El chico pronto entra en el sistema viviendo en una casa de acogida, donde encuentra consuelo y refugio escribiendo rimas y canciones. Una historia mas del ghetto.

Por suerte esta historia tiene un final feliz. Fashawn es rescatado del sistema por su tío con quien pasa sus años de adolescencia llamando casa a la ciudad de Fresno. Allí descubre el skate, su otra gran pasión. En 2006 Fashawn lanza su primera mixtape “Grizzly city” con la fortuna de todo un clásico de la costa oeste como Planet Asia la escucha y le invita a ir de gira con el. Desde entonces a salido de gira con gente como: Ghostface Killah, Blu, Brother Ali…

Mi primer contacto con Fashawn fue hace mas bien poco, al descubrirse la portada de los “Freshmen Ten” de XXL para este año. Fash era uno de los 10 elegidos junto con otros artistas jóvenes a los que si conocía y respetaba como: Nippsey Hussle, J. Cole, Wiz Khalifa, etc… Como suelo hacer cuando encuentro a un artista desconocido (en este caso eran varios) me puse a investigar y encontré un tesoro. A diferencia de muchos de sus compañeros de promoción, el Mc californiano muestra una madurez y una solidez impropia de un chico de 22 años con solo 4 años de “carrera”.

En los pasados 2 meses he tenido tiempo por fin de escuchar con detenimiento sus dos últimos trabajos. El primero es “Boy meets World”. Se trata de un álbum indie, a mitad camino entre un disco y una mixtape, al estilo del “Below the heavens” de Blu y Exile. La coincidencia no es casual pues el disco esta producido enteramente por Exile. En el álbum Fashawn nos trasporta a un mundo en el que el rap es mucho mas que parafernalia, promoción, postureo y tonterías. Un mundo en el que un rapero es alguien que escupe buenas rimas sobre buenas bases y no un tío con cadenas, que insulta a todo el personal y enseña sus pistolas. Sus rimas inteligentes caen con sutileza sobre las bases con un delicioso sabor a soul. La mezcla de estilos deja claro que Fashawn es un Mc de lo mas polivalente: versátil en su flow, rápido con la rima, cautivador con o sin “hook”… Muchos artistas con años de carrera y contratos discográficos multimillonarios matarían por poder hacer un disco como este. Ojala este articulo sirva para que al menos unos cuantos mas lo podáis escuchar. Sería triste que una joya como esta quedara en el olvido por falta de vil metal para promo. Podéis escucharlo en su Myspace.

El segundo trabajo es su ultima mixtape “Ode to Illmatic”. Como algunos sabréis (por que lo he comentado en alguna ocasión aquí) Illmatic es mi disco favorito de todos los tiempo. Podéis imaginaros lo que pensé cuando me entere de que un chavalín recién llegado al hip-hop pretendía hacer una especie de “pseudoillmatic”. Efectivamente, ¿Dónde c*ño te crees que vas? Pues bien una vez mas, y ya van varias, me pasé de listo. Obviamente no se puede decir que el tributo este a la altura del original, pero no lo desmerece y hablando de Illmatic eso es mucho decir. En “Ode to Illmatic” nos encontramos a un Fashawn que hace sus propias rimas sobre las producciones originales del disco de 1994. Pocas veces se encuentran “inventos” así que no sean o bien ridiculos por ser una burda imitación del original o bien estúpidos por no parecerse mas que en el titulo al original. Este caso es una excepción. En él “The Phenom” mantiene la esencia y el espíritu del clásico de Nas sin intentar copiar el flow del hijo de dios. Todo ello mientras lo refresca con los nuevos aires que soplan en el mundo del hip-hop. Mención especial merece la versión de “Life’s a Bitch” con Talib Kweli. Una autentica perla.

Su próximo disco vera la luz en 2011, su titulo será The Ecology. Mientras tanto os dejo aquí algunos de sus videos. Posiblemente la única pega que tengo para Fashawn es que como actor y bailarín es un desastre, como un amigo me dijo: “parece Carlton el del Príncipe de Bel Air”. Pero bueno no se puede ser perfecto ¿No?









