Lars von Trier lo ha vuelto a hacer. Ha contado lo que le da la gana, como le da la gana y ha salido victorioso de su nueva aventura, o al menos eso creo.
“Antichrist”, es una obra enmarcada en la más pura provocación, y no dejará indiferente a nadie. Sobrecoge y provoca a todos por igual, ya seas una monja de clausura de Ávila o el más moderno de los espectadores. El puñetazo en la cara está garantizado nada más comprar la entrada.
Lars von Trier. La gran esperanza del cine.
Que venga o no avalada por Cannes es lo de menos. Lo importante es sumergirte y dejarte arrastrar en el hipnótico universo donde solo reina el caos más absoluto.
Anticristo no es una película, es una experiencia. Una experiencia de las buenas.
Es importante aclarar que quizá a mitad de proyección te salgas de la sala porque no soportas tanta pedantería nórdica salpicada de violencia, o por el contrario te quedes pegado a la butaca noqueado con cada fotograma, siendo testigo de una obra libre, provocadora, inteligente y fascinante por igual.
Ah, y disfruta, gracias a Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg, de dos de las mejores interpretaciones que se han visto en los últimos 10 ó 12 siglos.
- Trier en dos momentos del rodaje de Antichrist, en una de ellas junto a Willem Dafoe











Que haga otra ya, por favor.
Saludos.
La escena del tijeretazo (sí, ese) fue tan pasmoso que no pude verlo entero… La frase de Charlotte: “cuando una mujer que llora, es que algo trama” ¡espeluznante! y la de “Chaos reigns!” del zorro jaja….