Salgo del cine atolondrado después de ver “Shutter Island” de Martin Scorsese, señor bajito de pobladas cejas, leyenda viva del cine, responsable de varias obras maestras y del mejor spot de Freixenet de todos los tiempos, entre otras virtudes.

DiCaprio, un valor seguro para sus directores
Atolondrado digo, porque vi la película en unas condiciones de gran cansancio, pero también atolondrado porque después de varios días, aun no se si me ha gustado o no.

Elegancia
Eso debe ser bueno, ya que no me ha dejado del todo indiferente.
Tal vez lo mejor del film sea DiCaprio, esa fue la primera conclusión, así a palo seco, y esa sigue siendo hasta ahora.
Leo, como es conocido por la gente cool, siempre ha sido un buen actor, cada vez mejor, aunque mantengo la teoría de que cuando tenga 20 años y 20 kilos más, nos dejará a todos con la boca abierta con genialidades a lo Brando, Duvall (Norma no, Robert), Hopskins etc
Como diría un tal Jack el destripador, vamos por partes, o también ¡ay Scorsese de mi vida y de mi corazón! como diría mi madre.
¿Estamos ante una peli seria de género, o ante un telefilm de mucha calidad?, ¿es una peli rara, o es rara porque quiere ser rara? y la verdad, no se que contestar.

Leonardo DiCaprio, antes de tener buenas lorzas
Ronronea en mi cabeza que algo falla, que las cuentas no salen y que esta vez Martin no me convence en absoluto con esta rocambolesca historia de falsas identidades, de como reacciona el ser humano ante un hecho violento (con efectos de todo tipo) y de amenazantes lobotomías flotando en el aire.
El final del embrollo, y la chicha del guión se adivinan (a mi me pasó) en los primeros 20 minutos de metraje, es más, hasta en un visionado rápido del trailer uno intuye el miedito del girito y el manido “lo que ves no es lo que parece”.

Martin Scorsese, un señor con mucho talento
Y eso a esas alturas pues como que no, por muy Scorsese que sea uno la verdad.
Me recreo en la fotografía de Bob Richardson, en el gran Ben Kingsley, en Mark Ruffalo, en DiCaprio, en la música de Robbie Robertson (The Band), en la dirección artística de Dante Ferreti, en el montaje de Thelma Schoonmaker pero…me aburro.
A parte de películas y video clips como "Bad" de Michael Jackson, Scorsese ha dirigido joyas publicitarias
Puede que esta oscura historia tenga algo de Lynch, o como le ocurre a su protagonista, puede que sólo sean visiones de un espectador que no asume que Scorsese no haya dado en la diana y se enrede en un pastiche mental que me satura y agota.

Goodfellas, una obra de arte
Es más que probable, que esta película consiga hinchar los bolsillos de su director, y así financiar una obra más personal.
Se echan de menos títulos como “Raging Bull” , “Goodfellas” o “Alter Hours”.
A uno le queda un amargo sabor de boca. Una sensación extraña y contradictoria, como cuando te vas a comer un plato que tiene una pinta exquisita, pero sin saber porque algo falla y aunque la comida sigue siendo apetecible, es demasiado tarde para disfrutarla.
Experimento o bluf pasajero en su filmografía, creo que esta vez Scorsese ve visiones.










Esta no la he visto y me quitas las ganas de hacerlo!!
¿Por qué se crea una trama falsa? Primero lo hace Edward Laeddis para evadirse de la realidad que no acepta. Después el propio centro Ashecliffe la apoya y deja fluír como último recurso antes de decidirse por la opción más agresiva de la psiquiatría de aquel momento. ( búsquese información sobre Walter Freeman).
¿Quién es realmente Teddy Daniels? Edward Laeddis quien finalmente decide “no vivir como un monstruo”, incapaz de convivir con los hechos ocurridos.
Insisto en mi sugerencia acerca de volver a la sala de cine y darle una segunda oportunidad. Momento clave para mí: última conversación con “su compañero Chuck” en los escalones, exactamente cuando saborea el cigarro de la misma manera que lo hizo en el ferry cuando se aproximaban a la isla.
“Para apreciar un buen guante se debe introducir cada dedo en su correspondiente hueco”.
Agradezco tus palabras y tu consejo por volverla a ver.
Confieso que me produce pereza tener que enfrentarme, de nuevo, a un plato tan apetecible y bien cocinado, como indigesto y predecible desde el trailer.
A pesar de todo, Scorsese sigue siendo uno de mis directores preferidos por genial e imperfecto. Gracias.