El Museo Reina Sofía de Madrid acoge hasta el próximo 4 de octubre la exposición Nuevos Realismos: 1957-1962. Estrategias del objeto, entre readymade y espectáculo. Muestra que cuenta con 230 obras de 29 artistas diferentes, una interesante y excelente exposición de aquel giro que experimenta el arte de la segunda mitad del siglo XX, precisamente centrada en aquellos importantísimos años.
Algunos de los protagonistas de la exhibición son, Yves Klein, Andy Warhol, Martial Raysse, Jean Tinguely, Christo y Robert Rauschenberg, entre otros. Una reunión de grandes obras y artistas, no solo por la magnitud y número de creadores, también por que el espectador puede observar y darse cuenta de la importancia que tiene este corto pero intenso periodo de creación en la historia del arte.
La muestra se centra en esos primeros años de producción, la década de los años sesenta catalogada y nombrada como Fluxus, Pop o Arte Conceptual. La primera vez que podemos ver a estos creadores unidos en una misma exhibición, la comisaria de la exposición Julia Robinson lo explica así: “Amplía el horizonte al reunir obras de artistas tanto europeos como americanos con trayectorias paralelas, superando los límites de la nacionalidad”, de ahí la importancia de la muestra.
Un profundo recorrido que comienza con la sala “Fuera de abstracción”, en la que nos encontramos con obras de aquellos jóvenes artistas que se alejaban de la pintura abstracta, principal estilo en aquel panorama artístico de las ultimas décadas. Estos creadores apartan a un lado la pintura y pasan a la acción transformando actos extraordinarios como acciones cotidianas. Algunos de estos creadores son Yves Klein y Jean Tinguely. Los trabajos de los dos artistas son piezas fundamentales para la muestra en la que se incluyen algunos monocromos del característico azul Klein y la obra Ballet de Pauvres (Ballet de los pobres) de Tinguely, diferentes objetos colgados de una plancha metálica sujeta al techo que cuando se mueven cada cierto tiempo producen un ruido atronador, aparece un nuevo concepto, la escultura se activa y se pone en movimento.

Esponja de Yves Klein.

Ballet de Pauvres de Jean Tinguely.
Otra de las obras más significativas de la muestra es la copia exacta del escaparate central de la galería Iris Clert, realizado por Arman en 1960. El creador recorrió las calles de París buscando objetos desechados y con ellos rellenó el escaparate de la galería, esta manera de pensar es una de las claves del Nuevo Realismo, y hace suyo el lema de que si todo objeto puede ser consumido, todo objeto puede ser sujeto de una obra de arte.También hay algunas piezas que sobrepasan las puertas de las salas, es el caso de la instalación de Allan Kaprow, Yard, compuesta por más de mil neumáticos, que se encuentra en uno de los pasillos del Claustro , una obra que Kaprow imaginó en su momento y que gracias al artista francés Christian Xatrec se ha podido realizar.

Yard de Allan Kaprow
La muestra finaliza con obras dedicadas a lo que podría llamarse los primeros pasos del Pop Art, la comisaria de la exposición define este periodo como Popie. Podemos ser testigos de un Warhol y un Lichtenstein que en aquel entonces estaban empezando.

Calcetín de Roy Lichtenstein

Merda d’artista de Piero Manzoni
Imágenes de la exposición con un breve resumen de la comisaria Julia Robinson.
En resumen, lo que pretende Nuevos Realismos es invitar al espectador a inspeccionar año tras año esos cambios que se iban produciendo en el arte, las nuevas formas, primeras Performances, Happenings, sobretodo y muy importante para nuestro presente creativo, la experimentación de las nuevas estrategias de expresión.En resumen, lo que pretende Nuevos Realismos es invitar al espectador a inspeccionar año tras año esos cambios que se iban produciendo en el arte, las nuevas formas, primeras Performances, Happenings, sobretodo y muy importante para nuestro presente creativo, la experimentación de las nuevas estrategias de expresión.
Saludos, M|art|a B.









