Gary Hill, artista norteamericano, maestro en la creación de confusión, despiste y aturdimiento en el espectador que tiene la suerte de encontrarse y observar algunas de sus vídeo-instalaciones, es sin ninguna duda uno de los artistas más importantes de nuestro tiempo.
Después de un corto pero intenso período dedicado a la escultura, en la década de los ‘70 realiza obras sonoras a través de sus herramientas de trabajo y unos años más tarde comienza a utilizar el vídeo como única forma de expresión, probando y experimentando las características y particularidades del soporte audiovisual.
Esta forma de expresión fue para él la perfecta ocasión de representar y mostrar la relación entre sonido, imagen y tiempo, uno de los ejemplos de esta época es la obra Mouth Piece, donde el sonido que produce la boca desencadena un desplazamiento y movimiento de la imagen dependiendo del sonido que ejecute.
Una de las creaciones que más me atraen de Gary Hill, después de haber podido observar algunas de sus obras, es sin duda Around and about (Por acá y por allá), con un potente e intenso ritmo nos muestra fragmentos de imágenes de puertas, cerraduras, teclados de máquinas de escribir o rincones de la casa. Una percepción que no deja a nadie indiferente ya que nos muestra con un carácter reiterado y hasta podría incluso describirse como obsesivo su modo de ver las cosas, y todo ello unido a una voz que encaja perfectamente con las imágenes y con el contenido de lo que va diciendo.
Hill aborda el vídeo, la animación, la vídeo-instalación y la performance. Explora lo visual y lo sonoro con igual entusiasmo, pero el objetivo acústico siempre está muy presente en su obra, como por ejemplo en la obra Full Circle (Círculo completo), donde un hombre realiza un circulo con una vara de metal a la vez que su voz genera la misma forma acústicamente hablando, es decir la construcción de un círculo sin materia.

Full Circle
La palabra en la obra de este creador también tiene mucha importancia. La indagación en los lenguajes, se interesa en el estudio de un elemento algo más estructurado que los sonidos tan difíciles de representar y analizar. Una de las obras en las que experimenta con el lenguaje oral es en Why do things get in a muddle? (¿Por qué las cosas se complican?) Donde algunos textos de Gregory Bateson son expresados al revés, poniendo a los personajes a jugar con un diálogo y movimientos que nada tienen que ver con lo que están diciendo, eso sí, si invertimos el registro del vídeo todo se vuelve completamente razonable y coherente.
Poco tiempo después de utilizar el vídeo como expresión artística, comienza a realizar vídeo-instalaciones, un detalle importante que amplía la lectura que da la obra; relación entre luz y oscuridad, la escala de las proyecciones e introducción de objetos. Imágenes que van acompañadas por textos filosóficos de Martin Heidegger o Maurice Blanchot entre otros. En resumen, elementos que acompañan a que el espectador sea fundamental, ya que de él depende el encontrar un sentido para el conjunto, aunque sea transitorio y provisional.
Gary Hill lo define así: “La mayor parte del tiempo trato de hacer obras que incorporen una cierta reflexividad pero que a la vez eviten ser demasiado didácticas. La esperanza es que la naturaleza del trabajo resuene con esa reflexión y transmita la verdadera materialidad de la idea a la posición del espectador, lo que en muchas instancias puede circunscribirlo a él mismo como parte de la obra”.
Vídeo-instalaciones imborrables son por ejemplo Tall Ships (Buques de vela), un pasillo oscuro con turbias imágenes de personajes silenciosos que se acercan, observan al espectador, hacen el intento de comunicarse con el y se alejan, también es muy conocida Withershins, obra con la que ganó el León de Oro de la Bienal de Venecia, en la que los espectadores, a través de un recorrido por un laberinto reciben preguntas de las imágenes que los observan desde pantallas sincronizadas digitalmente. Estas vídeo-instalaciones son un claro y perfecto ejemplo de la implicación y compromiso del espectador en una obra de arte, ya que las personas se sienten y son una parte muy importante, teniendo en cuenta que sin ellos, las creaciones de Hill no tendrían ningún sentido.

Tall Ships

Withershins

Withershins
De Gary Hill se podría decir que convierte la palabra y el pigmento en imagen, con representaciones borrosas, incompletas, oscilantes o defectuosas, un difícil y sorprendente desconcierto que envuelve al espectador en una obra llena de reflexión, estudio e innovación de las nuevas formas de expresión.
Saludos, M|art|a B.









