Hace unos meses tuve la suerte de visitar en el Institut Valencià D’Art Modern, el IVAM, la exposición que tenía como nombre “Shadows Must Dance” del escultor Bernardí Roig, estas obras venían desde el célebre museo de Ca’Pesaro en Venecia, un dato que me gustaría destacar, ya que puso sus creaciones en conversación con obras de Matisse, Klimt o Morandi.
La exposición mostraba sus trabajos realizados en estos últimos cinco años, los espectadores pudimos observar en su obra como a través de la luz, (elemento que aparece en muchas de sus creaciones) muestra la ceguera, la dificultad de la visión, la soledad, y sus obsesiones. Es curioso y muy interesante por que uno de sus materiales es el mismo elemento que utiliza el artista Dan Flavin (anterior artículo de On A/R/T) pero tienen significados completamente diferentes.
Las esculturas, algunas hiperrealistas, sacadas de moldes de personas de su propio entorno personal, tienen los ojos cerrados ante una luz que les ciega, figuras solitarias, aisladas, dotadas de vida propia, por ejemplo, una de ellas “se da cabezazos contra la pared” otra se descongela por un frío estremecedor mirando la fotografía de una mujer exuberante. Estas dos obras son las que personalmente más me llamaron la atención, ya que tienen vida propia y la comunicación con el espectador es muy directa, por ese movimiento de la cabeza articulada o por esas gotas que caen de la placa de hielo descongelándose por toda la figura, nos hace sentir incluso como vouyers invadiendo la intimidad de la pieza.
Sus trabajos también nos hablan de soledad, a través del amplio espacio que hay entre las obras, deja al visitante pensar y reflexionar sobre lo que está viendo, el porqué de esa luz cegadora si siempre ese elemento lo hemos visto como algo que nos hace ver mejor. En este caso es todo lo contrario y el artista lo muestra de una manera muy clara y provocadora, el artista lo define así “ No hay que temer al exceso, posiblemente la única forma de acercarse a algo, aunque hay muchos que prefieren, todavía hoy, la ciénaga del formalismo fosilizado” esta cita del artista resume perfectamente lo que quiere hacer llegar al espectador, hacernos reflexionar en que sociedad vivimos, y particularmente sobre nosotros mismos, nuestro papel en esa sociedad, nos transmite que no es posible la comunicación hoy en día, a través de un elemento principal, la luz en exceso.
Varias obras de Bernardí Roig.


















Me despido con una frase que leí hace tiempo de este fabuloso artista, “No hay imagen más hermosa que una persona delante de un lienzo o leyendo un libro, porque está delante de un espejo que le hace ver lo que es”.
Saludos.
M|art|a B.









