Desde hace tiempo muchas firmas optan por colocar sus marcas en series de TV o películas que identifican como de interés para sus consumidores objetivos. Es lo que en el lenguaje de la comunicación y la publicidad se denomina product placement, una técnica que comenzó a usarse en 1982 con E.T., donde Elliot trataba de atraer al famoso extraterrestre ofreciéndole unos caramelos de colores de la marca Reese´s Pieces. La empresa de golosinas vio en poco tiempo cómo sus ventas se disparaban tras el estreno del film. Desde entonces ya ha llovido bastante y la técnica se ha ido perfilando año tras año. Lo que las grandes firmas nunca imaginaron es que llegaría un día en el que, sin necesidad de hacer el más mínimo esfuerzo, se convertirían en protagonistas absolutas dentro de la gran pantalla. Eso sí, algunas con mejor suerte que otras.
La mayoría de los medios españoles, en sus crónicas sobre la reciente gala de los Oscar 2010, al hablar de la categoría de mejor corto de animación han puesto el acento en la decepción porque la estatuilla no fuese a parar a La dama y la muerte, primera creación española de este tipo nominada por la Academia de Hollywood. Pero pocos han hablado de la triunfadora, Logorama. La cinta, una historia al más puro estilo hollywoodiense, recrea una ciudad donde todos los escenarios y personajes están basados en marcas… ¡sin censuras!

Logorama quiere ser, según sus creadores (François Alaux, Hervé de Crécy y Ludovic Houplain, componentes de estudio creativo H5, “una instantánea real de la sociedad contemporánea a través de sus dos vectores más poderosos, los logotipos y los medios audiovisuales”, todo ello jugando con el concepto pop art. 2.500 logotipos animados se mueven por este ‘mundo paralelo’ donde las mariposas de MSN revolotean por los cielos y personajes, como el Gigante Verde o Mr. Proper acompañan en sus aventuras a los dos protagonistas, Bibendum de Michelin en el papel de bueno y ‘el malo de la peli’ encarnado por el mismísimo Ronald McDonalds, que fue seleccionado para este rol “por su parecido al Joker de Batman y su psique de payaso psicópata”. No sabemos todavía qué opina la empresa de fast-food sobre este particular. Si conocemos, sin embargo que hay firmas de la talla de Dior que han manifestado que les hubiese gustado aparecer en el proyecto.

La película, que además de en los Oscar ha triunfado en otros festivales como en el de Cannes, no puede verse de momento en Internet debido a que los padres de la criatura no están contentos con la calidad que ofrecen las plataformas actuales para vídeos en la Red. Canal+ que tiene los derechos para televisión empezará a moverla pronto en este circuito. Hasta entonces se seguirá viendo en aquellos festivales donde los programadores no crean que puede herir la sensibilidad de sus anunciantes o patrocinadores. Para abrir boca, os dejamos aquí el trailer.










